lunes 28 de diciembre de 2009

El peor amigo del hombre

Ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que colgué tiras traducidas de Arcás. Aquí va una muestra de su último trabajo, titulado Ο χειρότερος φίλος του ανθρώπου, que podría traducirse como El peor amigo del hombre. En el cómic se nos presenta al jubilado Gerásimo y a su perro Zacarías, que siempre se está metiendo con él. En clave de humor se denuncian la soledad y las dificultades económicas que sufren muchos ancianos.

Para aumentar las imágenes, haced clic sobre ellas.




domingo 20 de diciembre de 2009

Historia de la Grecia moderna

He creado un eje cronológico con los acontecimientos más importantes relacionados con ls historia de Grecia.

Lo malo: es bastante esquemático, así que quizá no sea de mucha utilidad a quien no tenga ya una idea sobre la cuestión.

Lo bueno: lo voy mejorando poco a poco y siempre pongo la fuente de la cual he sacado la información. Basta con hacer clic sobre un acontecimiento para ver las notas relacionadas con él.

En los casos en que un acontecimiento dura varios años (una guerra, por ejemplo), aparece el año de inicio. Para ver el año en que termina, hacer clic en el acontecimiento en cuestión.

Para acceder al eje cronológico, hacer clic aquí.

viernes 11 de diciembre de 2009

Así no

Ayer conocí a R., una chica egipcia que vive y estudia en Alemania. Está casada con un alemán que, después de conocerla, se convirtió al islam.

Entre otras muchas cosas, ayer hablamos de religión. R. es musulmana, así que no come cerdo ni bebe alcohol, sin embargo, no se cubre el pelo con un pañuelo. Antes sí se lo ponía, pero en Alemania decidió dejar de llevarlo porque le pesaban las miradas, los comentarios y las actitudes de la gente. Le molestaban, dicho en una palabra, los prejuicios.

R. me dio la impresión de ser muy crítica con la sociedad de su país de origen y también con la alemana. Sale de vez en cuando con sus compañeros de clase y no se mete con nadie.En definitiva, me pareció alguien completamente normal. Sucede que toda su vida ha llevado un pañuelo en la cabeza y el día que decidió quitárselo no fue porque le pareciese inútil o feo, ni que simbolizara el sometimiento de la mujer. Se lo quitó porque se sentía mal en los lugares públicos.

Me pregunto si es si es así como queremos que las mujeres musulmanas de nuestra sociedad se quiten el pañuelo.

jueves 10 de diciembre de 2009

Naturaleza humana

Uno cualquiera: La gente lo que quiere es ganar dinero y, cuanto más, mejor. Es la naturaleza humana: buscar el beneficio. Desear una sociedad donde la gente trabaje por el bien de los demás creyendo que los demás harán lo mismo es pecar de ingenuo, no querer ver la realidad tal y como es. El que no recibe un pago directo a cambio de un esfuerzo no realiza tal esfuerzo. El hombre es materialista y egoísta por definición.

Otro cualquiera: Hay gente dispuesta a morir por su patria. Mira las guerras.

Uno cualquiera: De acuerdo. El amor a la patria existe y contradice a la naturaleza materialista humana.

Otro cualquiera: A veces se le presta dinero a un amigo sabiendo que no lo va a devolver.

Uno cualquiera: Sí. La amistad existe, lo cual a veces también contradice al materialismo.

Otro cualquiera: Algunos luchan por que se respeten los derechos humanos, otros porque haya menos pobreza en el mundo, otros por alfabetizar a los niños de África...

Uno cualquiera: Habrá que ver cuánto dinero del que recauda esa gente acaba convirtiéndose en ayuda y cuantos de los cooperantes no reciben un sueldo a cambio de su trabajo.

Otro cualquiera: Pero los habrá honrados también, ¿no?

Uno cualquiera: Sí, sí que habrá personas que busquen el beneficio de los demás a cambio de no buscar el propio.

Otro cualquiera: Y los antibolonia...

Uno cualquiera: ...¡Unos niñatos que pasaban de estudiar!

Otro cualquiera: ¿No habría sido mejor para ellos preocuparse de mejorar su expediente para optar después a becas? ¿O disfrutar de su tiempo libre de otra forma? ¿Puede ser que algunos sí quisieran defender la educación pública a pesar de ya haber accedido ellos mismos a esta?

Uno cualquiera: Hombre, digo yo que algunos convencidos de la causa sí habría.

Otro cualquiera: Entonces, ¿te sigue pareciendo tan sencilla la naturaleza humana? ¿No forma parte también todo esto que te he dicho de «la realidad tal y como es»? ¿Acaso todo esto no existe? Los filósofos llevan siglos preguntándose qué es el hombre y qué es la felicidad para que luego venga gente como tú y resuma la naturaleza humana en buscar beneficio material a cambio de lo que se hace.

viernes 4 de diciembre de 2009

Manifiesto por los derechos fundamentales en Internet

Como me cabrea que el gobierno quiera encomendar a un órgano administrativo (es decir, controlado por un PSOE sumiso a los dictados del lobby musicofarandulero de Ramoncín, Sabina y sus secuaces) y no judicial (que debe ser independiente del poder ejecutivo y legislativo) la suspensión de páginas web, me sumo a este manifiesto, que ya se ha difundido por un sinnúmero de blogs.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas.No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Creencias populares ortográficas

Mucha gente está convencida de que el adverbio solo (=solamente) siempre se acentúa para diferenciarlo del adjetivo masculino singular solo. Esto no es del todo cierto, al menos si hacemos caso a la Real Academia. La Ortografía de la lengua española publicada en 1999 nos dice al respecto:

«Cuando quien escriba perciba riesgo de ambigüedad, llevará acento ortográfico en su uso adverbial».

Esto quiere decir que el adverbio no llevará acento mientras quien escriba no perciba riesgo alguno de ambigüedad. Un ejemplo:

Las niñas solo quieren dos tartas.

En este ejemplo, solo no puede ser adjetivo de ninguna manera, pues no concordaría en género ni número con el sujeto ni con el objeto directo. En tal caso, solo puede únicamente modificar el significado del verbo, luego solo es un adverbio. La acentuación de solo en esta frase sería, de acuerdo con la RAE, incorrecta al no existir riesgo de ambigüedad.

Podrían hacérsele muchas críticas a esta norma, como que es más cómodo utilizar sistemáticamente la tilde diacrítica sin pararse a pensar en el riesgo de ambigüedad, o que deberían explicarse en la Ortografía los casos en que tal riesgo existe o no existe, pues de otro modo quien escriba podría alegar que él siempre percibe riesgo de ambigüedad.

Posibles críticas aparte y teniendo presente que en última instancia cada uno es libre de escribir lo que le dé la gana por mucho que la RAE diga misa, una cosa es saltarse una norma por «rebeldía» basada en argumentos y otra saltársela por desconocimiento.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Solo es un símbolo, ¡pero ni se te ocurra tocarlo!

AVISO: Esta entrada es larga. Leer cansa.


A principios de este mes el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó, a raíz de un proceso incoado por una madre italiana, que los crucifijos deben retirarse de las aulas escolares. Los medios de comunicación, como es habitual, poco han aportado al debate. Nos han enseñado a quienes están a favor de la retirada de los crucifijos afirmando que su presencia en las aulas atenta contra la libertad de los padres de educar a sus hijos según sus convicciones sin aportar ningún argumento de peso que lo sustente. Por otro lado se muestra a los defensores de la cruz en el colegio diciendo que cada uno es libre de tener la religión que quiera por mucho crucifijo que haya colgado en la pared, y que la religión cristiana forma parte del patrimonio histórico y del acervo cultural italianos. Por su parte el Partido Democrático, llamado de izquierdas pero siempre cuidadoso de no desagradar a sus votantes creyentes, afirma que el crucifijo no molesta a nadie, y que no hay por qué moverlo de donde está. Con este texto pretendo aportar algunos argumentos que justifiquen por qué los crucifijos deben ser retirados de las aulas.

Es evidente que la sola presencia de un crucifijo en un aula no obliga directamente a nadie a ser cristiano. La prueba es que hay niños musulmanes, ateos, etc. que ven la cruz en su colegio todos los días y no por ello se convierten al cristianismo. El problema es que los símbolos, por mucho que se empeñen en negarlo quienes precisamente suelen defender que se conserven, no solo representan un significado, sino que también lo generan. Incluso si aceptamos que el crucifijo en el aula no representa que el Estado no sea laico (lo cual es mucho aceptar), seguimos ante el problema de que el Estado reserva un lugar privilegiado a un símbolo con el que se identifica solo una parte, sea esta mayor o menor, de la sociedad. El significado que se genera es el de "ser italiano implica, en principio, ser cristiano, aunque cualquiera es libre de no serlo*". Tomar el ser cristiano como punto de partida, como cualidad que se le presupone al ser italiano, implica de alguna manera que el no cristiano no es tan italiano. Incluso dejando a un lado el debate de si los extranjeros deben o no tener plenos derechos y deberes en la sociedad que los recibe, y si deberían ser considerados tan italianos como los demás, hay que tener presente que a día de hoy existen ciudadanos de pura cepa que deciden cambiar de religión o son ateos. Si el Estado aspira a servir al conjunto de la sociedad y a que todos los ciudadanos, incluidos los no cristianos, se identifiquen con él y participen de él, resulta contraproducente generar la imagen del ciudadano prototípico cristiano. Más lógico sería que el Estado emplease símbolos que representen y promuevan valores comunes a todo el conjunto de la sociedad: igualdad ante la ley, derecho a participar de la vida política, libertad de pensamiento, etc.

En esta misma línea quisiera rebatir, o más bien redirigir, el argumento tan a menudo escuchado de que el crucifijo representa la herencia histórica de la sociedad italiana. Es cierto que nuestros valores morales, arte y folclore beben directamente del cristianismo, cosa que nadie pone en cuestión. Si en las paredes de nuestros colegios queremos recordar a los niños qué actores han modelado la sociedad actual, ¿por qué no reservamos entonces un lugar a otros elementos fundamentales tales como la filosofía griega, los ilustrados franceses, los empiristas británicos o el derecho romano? Eso por no hablar del dudoso valor didáctico de una cruz en la pared. Para que los escolares aprendan cuán importante ha sido la religión en la formación de nuestra sociedad, hay disponible una gran cantidad de medios más eficientes que un crucifijo. Es más, no creo que ningún no cristiano sea de la opinión de que el crucifijo solo representa una herencia del pasado y no el poder que aún hoy la Iglesia ostenta. Hay quienes afirman que la cruz simboliza valores humanistas pero, tal y como se explica en el apartado dedicado a los argumentos de las partes en la sentencia del Tribunal, se trata en cualquier caso de la opinión de los cristianos, mientras que los adeptos a otras religiones ven en la cruz sencillamente un símbolo religioso.

Los defensores del crucifijo en las aulas utilizan también el argumento de que los cristianos son mayoría, o de que la mayoría de los ciudadanos proviene de familias cristianas. Esta justificación se basa en el principio erróneo de que quienes son mayoría deben tener más derechos que las minorías. Que las decisiones se tomen por mayoría es democracia, pero que la mayoría se atribuya a sí misma privilegios exclusivos es un abuso de poder. Contar con un lugar en la esfera pública para exhibir símbolos con el que no cuentan los demás es, a mi entender, un privilegio.

Varias de las personas con las que he tratado el asunto de los crucifijos en las aulas han sacado a colación el tema del velo de las mujeres musulmanas. Entiendo que se tratan de asuntos diferentes, pues una cosa es lo que decide hacer un individuo con su apariencia, y otra lo que el Estado hace en un sistema educativo del que la sociedad en conjunto forma parte y que todos pagamos. Sobre la cuestión de las mujeres musulmanas ejerciendo una actividad pública, donde además de individuos libres son representantes del Estado, reconozco no haber sacado conclusiones aún.

Para terminar quisiera llamar la atención sobre la necesidad que existe en nuestro tiempo de reflexionar sobre cómo funcionan los símbolos y qué efectos tienen en el tejido social. Los crucifijos en los colegios, los nombres de las calles, las estatuas en las plazas, el uso del lenguaje, etc. no solo dan testimonio de lo que hemos sido, sino que también hablan de lo que aspiramos a ser.

*Utilizo el adjetivo italiano por surgir este artículo a raíz de un suceso que ha tenido lugar en Italia, aunque resulta igualmente aplicable a cualquier otra nacionalidad.